Los 10 “recursos” para ser un perdedor

Los 10 “recursos” para ser un perdedor

De la misma manera en que es fácil ser un ganador, es verdaderamente sencillo convertirse en un perdedor recurrente e, incluso, para toda la vida. Veamos “los mejores métodos” para fracasar en la vida.

  1. Confiarse únicamente de las capacidades: muchos incurren en este gravísimo error, considerando que el esfuerzo no es necesario “cuando somos unos genios”. Primer gran paso al fracaso.
  2. Dejarse apoderar por el pesimismo, sin intentar superarlo: muchos recurren a una frase (catastrófica) que no tiene nada de real: “piensa mal y acertarás”.

Si bien no es necesario auto-atiborrarse de libros de autoayuda, también es verdad que una conversación con el psicólogo, de cuando en vez, no nos vendrá nada mal.

  1. Confiarse en que el tiempo es suficiente: esta es una de las tendencias “más provechosas para fracasar en la vida”. Así suene a una tediosa frase de cajón, es importante tener en cuenta que “no debemos dejar para mañana, lo que podemos hacer hoy”.
  2. Dedicar el tiempo libre a dormir como “perritos cachorros”: es obvio, ni más faltaba, que es necesario descansar. Pero, también es imprescindible recordar que “el tiempo es oro” o, si se quiere, “vale su peso en oro”.
  3. No capacitarse permanentemente, es una “excelente fórmula para fracasar”. En un mundo caracterizado por una competencia fratricida o, lo que es lo mismo, salvaje, el que no se actualiza, perderá.
  4. La falta de una adecuada gestión del tiempo, es otra de las vías más rápidas hacia el fracaso rotundo. Una simple agenda, ojalá electrónica, será la más simple de las soluciones.
  5. No cuidar de la salud, será una “estupenda manera” de no rendir en el trabajo, en las actividades familiares, en los compromisos sociales y demás.
  6. Dejarse llevar por las adicciones, es uno de los caminos más expeditos hacia el fracaso rotundo, como es el caso del alcohol, el tabaquismo y las drogas prohibidas.
  7. No hacer uso adecuado de la tecnología, es la mejor manera de quedarse atrás respecto de nuestros competidores, que siempre estarán atentos a las últimas novedades para adelantársenos.
  8. Ser débiles ante las adversidades y dejarnos caer al primer obstáculo, nos conducirá al más contundente de los fracasos, desde edades tempranas.